Entraron, ataron a todos, buscaron el dinero y huyeron a los tiros. Así de violenta fue la madrugada de ayer para una familia que vive en el barrio Oeste II y que fue el blanco de una banda de cinco delincuentes, entre los que había una mujer.
Todavía no había amanecido cuando los asaltantes irrumpieron en la casa de las víctimas, donde también funciona una farmacia. Fuentes policiales precisaron que el hecho ocurrió a las 5.30, en la vivienda situada en calle Paraguay al 4.500.
Si bien no trascendió de qué manera ingresaron los ladrones ni cuántas personas había dentro de la casa, las fuentes indicaron que las víctimas fueron maniatadas y amenazadas con armas de fuego. Los asaltantes eran cinco: cuatro hombres y una mujer. Les exigían permanentemente a los dueños de casa que les dieran todo el dinero que tenían y revolvieron cada rincón hasta que encontraron lo que buscaban.
Según contaron las fuentes, los asaltantes consiguieron llevarse más de $ 100.000 que representaban los ahorros de la familia y unos $ 4.000 que sacaron de la caja registradora de la farmacia, entre otros elementos de valor. También señalaron que hay testigos que vieron a los delincuentes retirarse de la vivienda. Ellos les comentaron a los investigadores del caso que lo hicieron a bordo de dos vehículos: un C4 color negro y un Chevrolet Corsa gris.
Persecución y disparos
Un taxista que pasaba ocasionalmente por la zona se habría percatado de lo que sucedía e intentó seguir a los autos para evitar que los ladrones escaparan. Pero ambos vehículos huyeron en sentidos contrarios y tuvo que optar por perseguir a uno. El conductor del taxi aceleraba por detrás del C4 cuando desde el interior de ese vehículo comenzaron a hacerle disparos. Las fuentes informaron que, afortunadamente, ninguno de los proyectiles llegó a herir al taxista y que el chofer consiguió anotar la patente del auto.
Con esa información, los investigadores pudieron constatar que se trataba de un vehículo perteneciente a esta provincia. Ayer intentaban identificar a los delincuentes y trataban de establecer si se trata de una banda que ya cometió atracos similares.
Las víctimas, por su parte, prefirieron no dar detalles sobre el hecho. “Son robos propios de la inseguridad que vivimos, pero no voy a decir nada más porque no quiero exponer a mis hijos”, se limitó a responder el dueño de casa.
La farmacia no abrió sus puertas ayer a la mañana. A los vecinos les resultó extraño que no atendieran al público. Como el asalto ocurrió en horas de la madrugada, en el barrio no estaban al tanto de lo que había sucedido. “Vi que andaba la Policía temprano, pero no entendía por qué”, comentó una mujer.
Trabaja en el caso la Dirección General de Investigación Criminal y Delitos Complejos de la Policía, bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción de la II° Nominación, que es subrogada por Adriana Giannoni.